Temas relacionados con la psicología, evaluaciones de aptitudes y personalidad, consejos para superar exámenes, controlar la ansiedad…

Atención y test psicotécnicos

¿Qué es lo que queremos expresar cuando nos referimos a centrar nuestra atención en algo? Os hago esta pregunta porque subjetivamente podemos hacer una descripción más o menos detallada de su significado, pero, realmente a este concepto subyacen diversos procesos psicológicos que no conocemos con exactitud.

Cierto es que a pesar de sus indiscutibles definiciones a lo largo de la historia la atención se ha caracterizado por ser un proceso con capacidad limitada el cual se puede controlar intencionalmente, haciendo un mayor hincapié en la capacidad de cómo los humanos procesamos la información que nos llega a través de los múltiples sentidos y como somos capaces de dividir nuestra atención o centrarla en un solo objeto o lugar.

Atendiendo a esto podemos decir que a la hora de realizar un test psicotécnico debemos tener en cuenta que su perfecta ejecución dependerá nuestra capacidad de procesamiento, control atencional, rapidez de resolución,  concentración, manejo de las distintas técnicas para la realización de según qué tipo de test, etc. Características que mejorarán con el ejercicio y la practica pertinente.

Debemos saber qué atención y memoria son facultades  que van íntimamente unidas e influyen directamente en nuestra manera de aprendizaje,  proceso que es indispensable para nuestro completo desarrollo individual, social y laboral. Con esto os quiero aclarar que procesos/facultades como son la atención y la memoria pueden ser ejercitados y ser más eficientes con un continuo entrenamiento, herramienta de gran importancia si nuestro objetivo es alcanzar un meta como la de ser más competentes y marcar la diferencia.

Y para terminar, y sin mirar la imagen de este artículo, os lanzo otra pregunta: ¿Están todas las caras sonriendo?

Estefanía Rosillo Moreno

Estudiante Grado en psicología

 

Test de inteligencia IQtest Mensa Dinamarca

Os presentamos este test de cociente intelectual, para todos los que queráis conocer de forma aproximada vuestro cociente intelectual.

El test mide la inteligencia general o factor G. Este factor de inteligencia general dominante es, según las teorías que asumen que la inteligencia es un único factor general, el que controla todas las habilidades cognitivas.

Tiene muy buena referencias, y el IQ se calcula a partir de los resultados de más de 250.000 personas. Según informan en su página web, es del tipo Culture Fair, por tanto se pretende que no interfieran en él las diferencias culturales. Es necesario señalar que, para que los resultados obtenidos sean válidos, hay que recurrir a pruebas psicológicas profesionales. No obstante, podrás obtener una estimación más o menos aproximada de tu cociente intelectual.

Está inspirado en el test de Matrices Progresivas de Raven. En total son  39 ítems, que deben completarse en un tiempo máximo de 40 minutos.

Cuando realices el test, si nunca has hecho algo similar, no te preocupes si no entiendes a primera vista qué es lo que aparece. Relájate y contesta las preguntas con tranquilidad. Tienes 40 minutos, así que aprovéchalos.

Para realizar el test, haz click aquí

 

 

 

La ansiedad ante los exámenes

Nos es de sobra conocido que presentarnos a un examen supone una fuente de estrés para la mayoría de nosotros y, ni que decir tiene, que en una oposición ésta fuente de estrés aumenta. De pronto, son muchas las dudas que nos surgen sobre nuestra capacidad o sobre si el esfuerzo merece la pena.

Es importante saber que cierta dosis de ansiedad es necesaria para el buen funcionamiento de nuestra atención. Con poca ansiedad no podemos atender correctamente a lo que hacemos y con demasiada intensidad puede producirnos efectos fisiológicos indeseables que impiden un desempeño óptimo de nuestras capacidades.

Hay que intentar mantenerse en la zona intermedia, en el punto de productividad máxima que nos permite estudiar de forma óptima y para esto vamos a daros algunos consejos:

El factor ambiente es el primero en el que podemos intervenir y muy importante a la hora de planificar la sesión de estudio. Si estudias en casa, son muchas los distractores que tenemos al alcance de la mano, por ello debemos procurarnos un espacio adecuado para la tarea que vamos a desempeñar. Una mesa amplia con todo el material que podamos necesitar  cerca, no evitará pérdidas de tiempo (y de concentración) yendo y viniendo a por materiales.

La iluminación debe ser adecuada, ni muy tenue que nos cueste ver, ni muy intensa porque nos cansa la vista y con ello la atención. Lo ideal es luz natural.

El sonido ambiente es otro factor a tener en cuenta para elegir el lugar de estudio. Debemos encontrar un espacio silencioso, alejado de interrupciones como el teléfono, la televisión, etc. Como mucho algo de música con ritmos suaves puede ayudarnos a estudiar, eso sí, ¡Sin letra! Pues corremos el peligro de acabar cantando el lugar de estudiar.

Los factores internos somos nosotros mismos, nuestras frases auto-destructivas o constructivas. Gran parte de nuestro éxito va a venir directamente de nuestro diálogo interno.

Primero debemos identificar cuáles son nuestras frases automáticas negativas. Esto suele ser un trabajo difícil, pero puede sernos útil coger un folio y preguntarnos que pensamos de nosotros mismos con respecto a los estudios o que dificultades creemos que podemos tener.

Algunas de éstas frases pueden ser; “No soy capaz de concentrarme”, “no me va a dar tiempo a estudiarlo todo”, “es demasiado difícil para mí”…

Una vez identificadas, podemos buscar frases alternativas plantadas de forma positiva para sustituirlas como;  “puedo concentrarme”, “si me planifico bien puedo estudiarlo todo”, “Aunque sea difícil, si estudio suficiente puedo aprobar”…

 

Estos son algunos consejos para mejorar nuestra concentración, atención y motivación, que rebajarán nuestra ansiedad y optimizarán nuestros recursos propios, porque en el fondo, sabemos que podemos.

 

Autora: Irene López Romero

Lucentum Psicología