Antes, durante y después del examen

Antes del examen

Utilizar técnicas que nos permitan mantener la concentración y reducir la ansiedad. De esta forma estaremos en condiciones de realizar la prueba.

Durante el examen

Una vez relajados y concentrados, leeremos las instrucciones de la prueba y cuidaremos de rellenar correctamente los datos personales.

 Como este tipo de pruebas suelen ser cronometradas deberemos conocer el tiempo para su realización para tras realizar un vistazo general a la totalidad de la prueba, poder planificar el tiempo para su desarrollo.

 Hay que leer las preguntas con detenimiento, comprendiendo su contenido y una vez entendido, buscar entre las alternativas de respuesta la correcta. Puede ocurrir que no encontremos una respuesta clara entre las posibles respuestas, por lo que podemos actuar por exclusión, rechazando las alternativas incorrectas.

 También puede ocurrir que la pregunta sea muy extensa o que nos lleve más tiempo de lo debido para su contestación. Para estos casos, convendría pasar a la siguiente y dejar ésta para el final. En este tipo de pruebas, todas las preguntas tienen el mismo valor, no conviene utilizar demasiado tiempo en preguntas difíciles pudiendo contestar un mayor número de preguntas de respuesta rápida.

Así mismo, las respuestas incorrectas suelen penalizar por lo que es preferible no arriesgar cuando dudamos completamente y dejar la pregunta en blanco.

 Nuestro objetivo es llegar al final de la prueba contestando el mayor número de preguntas, si luego nos sobra tiempo volveremos al inicio y realizaremos vueltas sucesivas contestando las preguntas que por ser más extensas o difíciles requerían más tiempo.

 Por último, no debemos preocuparnos durante la prueba del resultado final, preguntas que nos rondan en la cabeza como ¿lo aprobaré o no lo aprobaré?,  no es el momento. Toda nuestra concentración  debe aplicarse en realizar los ejercicios correctamente y en el menor tiempo posible.

Después del examen

Finalizado el examen, nos encontraremos más calmados que al principio. Seguramente habremos dado todo lo mejor de nosotros y si hemos sido responsables en la preparación tendremos una sensación de bienestar.

 La práctica reiterada y el entrenamiento nos proporcionaron un nivel adecuado para realizar la prueba. Sin embargo, puede ocurrir que el resultado sea no apto, pues existen más participantes que han obtenido mejores calificaciones y esto no debe desmotivarnos. Al contrario, debemos esforzarnos más, pues el nivel está más alto y nosotros también  podemos conseguirlo.

 No debemos despertar en nuestro subconsciente un temor a volver a pasar otra vez por la misma situación, no lo hicimos mal, sólo que hubo gente que lo hizo mejor.